Tag Archives: plan e

mayoría silenciosa o bochornosa en Getxo

27 Sep

“Me alegran sus palabras, porque demuestran que hay una mayoría que no grita, que no sale en la prensa, que no vocifera, una mayoría silenciosa que da el visto bueno” [a este equipo de gobierno]. Adivinen de quién son estas palabras ¿El señor Rajoy en Nueva york defendiendo la integridad de su gobierno? Si pero NO. El señor Landa. Pleno; acertaron. Pleno municipal de Julio de 2010, turno misericorde de voz a vecinos. El alcalde lidiaba entonces la controvertida destrucción de la plaza del barrio de Aldapas – 1.100.00 euros en suculenta contratación del plan E que subieron por arte a 1.500.000 – que generó un severo rechazo vecinal. No le dijimos entonces al alcalde el origen del término “mayoría silenciosa” que el señor Rajoy también ahora emplea. El concepto fue ideado en los albores de mediados de los 60 y potenciado desde 1969 en adelante por el equipo de un señor que hubo de renunciar a su cargo para resguardarse de ser encausado criminalmente: Richard Nixon. Quizá los asesores de Landa quisieron emular a los asesores de Nixon en aquel pleno de Julio de 2010. Desde luego, a igual ritmo de decretazo, los de Rajoy tienen en Don Richard alias Dicky el tramposo un mism o ejemplo. El principio activo de este compuesto radiactivo parece el mismo: si soy mayoría de votos, aunque minorisíma social, ancho y campo, pues la minorisíma se convierte en mayoría. A esa “mayoría” inventada nada duele. A la otra mayoría sí, porque todo lo padece y le dicen que todo es en favor suyo. Soberbio ejercio histórico: ¿Se acuerdan del despotismo ilustrado?

El hecho de que, en las más desproporcionadas alturas administrativas, los gestores recurran a la mayoría absoluta o mínima para justificar decisiones que en modo alguno están ex profeso así justificadas, revela cuanto menos ciertas preocupaciones. Para algunos asesores, puede ser el inico de según qué alcalde seguir los pasos de un ahora presidente español y un antaño presidente nada menos de de USA.

Anuncios

Crisis, ética y políticos locales

30 Jul

Vivimos un tiempo de múltiples crisis. Cada una con su oscuro abalorio colgado del cuello de cada cual. En Getxo todas se viven o  ejecutan al mismo tiempo. La crisis provocada por financieros y un cambio de ciclo; la desatada por quienes han vaciado las arcas públicas – gobernantes, presidentes de comunidades y alcaldes vilipendiando planes E que no han dejado ni un sólo empleo  en Getxo pero sí pingües facturaciones a empresas-; la escondida bajo el término rescate bancario que no es sino una estafa organizada. Y entretejida a todas ellas está la crisis de confianza en los electos públicos. Su actitud, su praxis reluctante a cualquier mínimo de ética y servicio público está  generando una masiva indignación que progresa con la misma intensidad con la que los electos proceden a cercenar derechos con los que cubrir el dispendio de sus desmanes.

Esta es la realidad. Por mucho que el alcalde de Getxo, al toque de corneta no de la evidencia que se reclama en su pueblo sino a raiz de un llamamiento de un señor  que preside su partido, decida recortar su sueldo, no queda por ello ni reducida su responsabilidad en lo que acontece desde hace años ni  es digno su gesto.

¿Realidad? ¿Hablamos de realidad? Interviú publica en la semana del 23 al 30 de julio que el señor Josu Loroño Goienetxe llama desde el telefóno del ayuntamiento getxotarra – y por tanto en calidad de concejal – a un funcionario implicado en una red de venta ilegal de datos de contibuyentes, para solventar un asunto particular de un amigo suyo con la hacienda vizcaína. Servicio público. ¿Responsabilidad? ¿Explicaciones? Ninguna. Trasparente realidad. Con estos mimbres en el cesto, poca falta hace la anunciada auditoria que presenta el alcalde de Getxo. ¿Cómo el concejal Loroño sabía a qué funcionario debía llamar? ¿lo había hecho otras veces? Si tenemos en cuenta que el jefe de inspección de Hacienda de Bizkaia está condenado a cuatro años de cárcel, ¿qué está ocurriendo con los responsables de la diputación? ¿ El Sr. Bilbao no sabe nada? ¿Y el señor Landa?

Frente a esta obsolescencia política, la responsibilidad de organizar, idear, pensar  modos de vivir diariamente en cada barrio nos exige poner en común recursos colectivos. Pensemos en el 1 de junio de 2008 cuando en los barrios  de la cuenca del Gobela y el afluente Kandelu vecinas y vecinos gestionaron el auxilio a los danmificados directos e indirectos por el desborde de este rio y su afluente. Fueron las personas quienes salvaron lo colectivo. Quizá nos toca salvarnos de quienes nos ahogan, pero actuar colectivamente. Está en nuestra manos. No en la de otros, que ya sabemos abiertas a qué están.

Y el GetxoBerri desveló sin querer el fracaso del Antzoki

1 Jul

El Getxoberri de 29 de junio tiene encartado lo que pretende ser un panegírico en favor de la desmesura de Antzoki. Su loa no acierta más que a descubrirse como metáfora de un primer fracaso. Un fracaso en lo inmediato ya denunciado tiempo atrás por la Asociación de Vecinos de San Nikolas. El ayuntamiento admite ahora el escaso éxito en la compra de plazas de garaje en el subsuelo de la plaza de San Nikolas. No es más que la consecuencia de una falta absoluta de planificación. Si ni siquiera el mastodíndico antzoki cuenta con un estudio de viabilidad, ¿Cómo iba a saber el ayuntamiento necesidades de vecinos en cuanto a condiciones de arrendamiento de garajes? Que el consistorio ofrezca ahora a quienes viven en Andra Mari o Romo (!!!!) la posibilidad de hacerse con una plaza de garaje en San Nikolas es cuanto menos abracadabrante.

El desproporcionado Antzoki es en si una suma de errores: propaganda política fundamentada en edificios marca; centralización cultural – si acaso – en contra de dotar a los barrios de nutriente cultural. Es un modelo socialmente costoso. Culturalmente agredido por cuanto su capacidad dependerá de la amortización del descomunal proyecto. Las cifras iniciales que situaban en torno a los 40 millones su presupuesto (unos 6.600 millones de pesetas), de nada sirven ya. Hemos de contar todos los cambios surgidos por las inherentes dificultades estructurales de encajar semejante edificio es tal espacio, sumar las amortizaciones de créditos bancarios socilitados. De poco sirve que en el Getxoberri de 29 de junio se lance la bienaventuranza de que las “adjudicaciones se han realizado por debajo del 20%”. Nada significa esto sino lo que habitualemnte sucede: las licitaciones se rebajan pero la obra final supera ese 20%, precisamente el permitido por la ley. TODAS las obras efectuadas en Getxo bajo el plan E supusieron un sobrecoste del 20%.

Es lamentable el derroche comunicativo que dispensa el ayuntamiento en justificar un modelo cultural al servicio del urbanístico para un antzoki que resultaría socialmente rentable de haberse establecido previamente un verdadero consenso socio cultural nacido de los barrios algorteños. El elevado costo de esta neglicencia lo van a pagar quienes viven en Getxo, o más precisamente los que con cada vez más crueldad van a empezar a no poder vivir (1). Si hacemos cálculo de cuánto cobran concejales, asesores junto al alcalde, además de otros cargos de importancia, quizá juntando sueldos de entre 50.000 83.000 euros/año, mas sueldos de concejales prestos en legislaturas pasadas al negligentis et colaborandis obstat, quizá en unos cuantos años se recobre de estos emolumentos el dispendio oneroso. Deducimos que estas insignes personalidades tienen un debe social bien grave. Lo mismo vale para la descolosal Kultur Etxea planeada en Romo, réplica algo más moderada pero con modelo cultural idéntico al del antzoki.

(1) el mismo Getxoberri de 29 de junio anuncia la renovación de las tarifas del Polideportivo de Fadura en función de las rentas. La ingenieria impositiva ¿Acude en ayuda de las cuentas municipales?