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La trashumancia pide el espacio verde que Getxo tuvo

13 Oct

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La trashumancia llegó hasta hace bien poco a Getxo. El lunes 12 de octubre, de la mano del pastor Mikel Etxezarreta, varios cientos de ovejas cruzaron las calles de Getxo, otrora buena parte de ellas prados y pastos. La del domingo fue una metáfora de un pueblo que ha cerrado abruptamente en cuatro décadas una parte de su pasado. No faltaron las pancartas denunciando desaguisados urbanísticos como el ilegal parking que se pretende acometer en Ibarbengoa, o el de Iturribarri. El propio Plan General Urbano en vigor desde 2001 reconoce un tremendo déficit de espacios libres, convertidos en beneficios urbanísticos.  Y numerosas voces alertan de que Getxo ha alcanzado el umbral de capacidad de acogida a nuevas construcciones.

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Parece incluso que desde el gobierno municipal existe una especie de mala conciencia. Llama la atención las declaraciones de Koldo Iturbe en un diario digital local sobre el acto de la trashumancia del domingo en Getxo: ““Este fenómeno de otras épocas y lugares, también se dió en nuestra zona, precisamente con destino en Algorta, donde podemos encontrar señales, concretamente descendientes de los pastores que venían de otros lugares. Uno de nuestros objetivos es cuidar y resaltar esa cultura y patrimonio”. Los planes urbanos aprobados en los 80 y el del 2001 llevados a cabo por su partido son precisamente los causantes de que esa cultura y patrimonio hayan desaparecido con la mayor de las violencias.

Getxo y su futuro: manipulaciones, técnicos, constructores y políticos

21 Jul

Buen número de  asociaciones y vecinos getxotarras que integran la  plataforma Auzokideok y participamos del lantalde que revisará el Plan urbano de Getxo, nos tomarnos el tiempo de contar hasta diez y evitar el bote pronto,  para responder  a las críticas, insinuaciones  y valoraciones que hace en Naiz.info y Gara el arquitecto Urko Balciscueta sobre las necesidades urbanas, sociales de Getxo a medio y largo plazo. En primer lugar, nos parece correcto, incluso legítimo, que un técnico como es él, manifieste o se decline por una opción que es la preferencial del ayuntamiento desde hace decenios: la expansión ad infinitum para la obtención de plusvalías que incrementen el  crecimiento urbano que se demuestra devorador en recursos naturales y presupuestarios. Ni nos extraña ni vamos a echarnos las manos a la cabeza sobre las posturas que adoptan técnicos municipales, y, que filtradas o publicitadas debidamente, tienen por objeto condicionar los acontecimientos en favor de lo ya planeado. De sus informes depende la cobertura legal y salvaguarda penal de los responsables políticos locales. Estas son las artimañas municipales que han caracterizado los planes urbanos de la inmensidad de muncipios de los que Getxo no es una excepción sino más bien parte esencial de la regla.

Las calificaciones y críticas aparecidas en naiz.info firmadas por el arquitecto Urko Balciscueta contra quienes cuestionan el depredador crecimiento urbanístico en el lantalde organizado para la revisión del plan urbano de Getxo van dirigidas contra los miembros de asociaciones integradas en Auzokideok y decenas de personas del propio lantalde que comparten o incluso consideran necesario un plan de recuperación de suelo junto a una revisión integral del empleo, la economía y el vivir, de acuerdo a como se está revisando en Europa desde hace años.

Frente a lo que se pretende desde los medios municipales, el lantalde se muestra contrario a su amañado plan. Preconcebido con una justificación ad hoc para la urbanización del escaso suelo libre, ahora dedicado al cultivo y producción agrícola. Ahí se pretende crear pabellones industriales “para dar empleo” de bata blanca, una vez se ha visto la imposibilidad de  justificar la urbanización mediante el plan de ladrillo en favor del “derecho a la vivienda de la gente joven”. Este plan B es el que viene a avalar el señor Balcicuesta cuando proclama que existen, por fortuna según él, cientos de hectáreas por urbanizar. No parece haber comprendido las intenciones de quienes a mediados de los años 90 diseñaron el Plan General, hoy vigente, para exprimir la vaca de la especulación infinita: información privilegiada, empresas del hormigón y un partido con entonces mayoría abolutista, PNV. ¿quosque tándem?. También se perdió la sesión de barrio sésamo, en el que cien Ha urbanizables menos cien urbanizadas es cero, consecuencia fraticida del expansionismo que en Europa comienza a revertir con un SOS.

Las loas que el arquitecto Urko Balcisqueta lanza al proceso de revisión urbana le otorgan al menos el bien merecido título de atrevido forofo. Vivimos un mundial  balompédico donde todo gira en torno a la pelota. Sin embargo, ese balón rodante parece una ilusión producto de la droga desarrollista. Si hay consenso en el lantalde, frente a la unamidad que pretende Balcisueta, es precisamente en sentido contrario. El debate es entre hacer pervivir un pueblo auto decisorio económicamente o pervertir nuestro modo de vida en favor del expansionismo urbano bulímico. De las decisiones que tomen unos pocos depende las vidas de muchas personas.

El sireno de Getxo se casa

4 Jun

Invitacion Boda

Hay bodorrio. El famoso sireno de Getxo se casa este viernes 6 de Junio. Será en la plaza algortarra de San Nikolás a las 20:30h. Si la noticia ha causado cierta sorpresa, no lo será menos el nombre de la afortunada. Su rocambolesco secuestro a finales del año pasado acabó convirtiéndose en el hecho más noticioso de este pueblo.  Sirvió para que el propio  protagonista tomara conciencia de los riesgos de la especulación y el desarrollismo urbano y vivencial que asolan Getxo, justo ahora que se revisa el plan urbano que configurará el Getxo de los próximos años.

Al bodorrio han sido invitadas las asociaciones vecinales de Getxo, colectivos , baserritarras, arrantzales, urbanitas de pan y moja. Pero otros insignes personajes han confirmado su presencia para tan significado evento. Pintxo, el pez espinoso del rio Gobela maltratado con hormigón, ha avanzado que meneará la cola en la Plaza de San Nikolás. Se espera la presencia de Getxizzla, el monstruo mutante marino salido de los nueve millones de toneladas de lodos contaminados que frente a la costa de Getxo la Autoridad pretende extraer con el beneplácito del ayuntamiento getxotarra. Asistirán también mangantes del ladrillo – a los que no se les dejará acercarse a los niños -, cruceristas de lata de cerveza y cara tostada, burócratas de las más dispares administraciones y otros manicomios.

Habrá un piscolabis para todas las personas que quieran compartir con el Sireno ese dia tan importante. Porque si la revisiçon del plan urbano es bien escamoso, está en nuestras manos, y ahora también en las del Sireno y su futura pareja, hacerlo más vivible.

Sirenidad, Fraternidad, Solidaridad.

Ocho cruceros vascos

27 May

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El atraque “maratoniano” de ocho cruceros en apenas 24 horas demuestra lo irrelevante y absurdo de la planificación turística que supone esa actividad para Getxo. Se anuncian 10.000 pasajeros que son precisamente eso, personas que pasan de Getxo para cumplir  siquiera unas horas a cientos de kilómetros y regresar mar adentro de inmediato. Estos cruceros son más bien siete cruces en el pequeño cementerio turístico que es Getxo. Es de burócratas abyectos y políticos de tres al cuarto vender como éxito algo que no es más que titular hueco. Cierto que para el PNV,  sea lo que sea lo que eso quiere decir y lo que implica en costo y beneficio social, el turismo es algo estratégico para el país. Las cifras, adoradas por los gestores que sólo saben amoldarlas a sus malos resultados, son en este caso obstinadas. Hay consenso incluso entre quienes vendieron el pelotazo del museo Guggenheim en que este artificio no ha levantado ni menos aún mantenido un turismo sostenible en Bilbao. Su logro se mide en la obtención de plusvalías  inmobiliarias vendidas al respetable como regeneración urbana. De su aportación cultural sí cabe destacar un mérito poco desdeñable: por ser algo sin contenido y dado sólo a la espectacularidad, ha revalorizado como activo cultural el Museo de Bellas Artes situado a escasos metros hasta quedar reconocido como el referente que ya era. La franquicia del museo Guggenheim cuesta a las arcas de todos los vascos un gasto infinitamente más colosal que el propio antro de titanio. Los atraques de cruceros en Getxo se encuentran en esa misma cuarta dimensión de lo poco útil y lo innecesario tan propia de los gestores que están llevando a la ruina a este país poco a poco.

Getxo tiene muy disperso y difuso su valor turístico y cultural. Goza de un amplio elenco de asociaciones culturales resultado de una rica tradición al margen de un ayuntamiento  – prueben a encontrar asociaciones en la web municipal – siempre más preocupado en los menesteres del desarrollismo urbano, flashes culturetas (Folk, jazz, Blues) sin mayor proyección interna, y la creación de una marca Getxo,  sinónimo de carestía y estatus social. Relaciono turismo y cultura con toda la intención. Getxo ha dejado de ser por los azares históricos y el devenir de la opulencia burguesa y aristocrática, el refugio de verano de la oligarquía vizcaína asentada en Madrid. Desde hace décadas sus playas se llenan de generaciones de personas que llegan del gran Bilbao. Qué es turismo? ¿Dónde reside el atractivo de un pueblo para atraer la atención de otros pueblos? Hay muchas clases de turismo, tantas como clases de fiascos. Pero el turismo que perdura es aquel enraizado en el saber de cada pueblo. Claro que aquí surge un gran problema para unas administraciones, y en concreto la municipal de Getxo, empeñadas en desdeñar la cultura – excepto cuando esta es escusa para proyectos inmobiliarios de gran presupuesto y desvío presupuestario – y aún más la identidad y el saber de un pueblo al que están obsesionadas con transformar.

El turismo es algo más complejo que el transitar de personas a granel. Ahora que se está revisando el Plan general de ordenación urbana, es el momento de repensar, o de pensar por vez primera, de manera seria y abierta, sobre qué podemos ofrecer para que otras gentes de otros pueblos puedan venir al nuestro a disfrutar, no sólo a estar,  gastar dinero y marchar. Pero por lo que transciende, en el lantalde o grupo de participación elegido para elaborar ideas en la revisión del plan urbano nada se ha hablado de esto ni de otras transcendentales cuestiones sobre la vida de quienes vivimos en Getxo; de desarrollo urbano, cuestión que al equipo redactor apremia, sí.

De momento los turistas desembarcados, enlatados en autobuses y llevados a bodegas riojanas y lugares así, sí pueden ver que el puerto que alberga los muelles se está rellenando con los lodos exquisitamente contaminados extraídos del fondo marino de los alrededores del puerto getxotarra. Esto en sí mismo es un atractivo turístico de primer orden: como ir a Fukushima a ver a la gente comer langostinos. Ya hay, pues, una idea. Yo añado otra: hacer un balneario tan gigantesco como el Getxo Antzoki, por ejemplo o más,  con baños de  lodos del Abra que ahora pululan de aquí para allá. Materia prima no falta. Hay 10.000 turistas esperando. Y esos asesores, tan cercanos al alcalde como si fueran un apéndice presupuestario, que no se les haya ocurrido… ni al concejal de turismo quien sabe si de turismo en el municipio donde  sin atraques, ni lodos, ni expansionismos pretende veranear y descansar  el alcalde. Quería aportar ideas  y no quedar poco proactivo, como ahora gustan decir los políticos adictos al neolenguaje. Soñar es poder.

Uno de  Getxo que piensa: en vez de turismo, por qué no hacer alpinismo en el Antzoki y eso que dicen kultur etxea – venga el sentido común y lo vea, no digamos en un crucero que por güaito lo prefiero-.

 

La huerta de Tosu y la agricultura en Getxo

16 Abr

En Septiembre de 2011 un grupo de jóvenes getxoztarras okupamos una campa del barrio de Andra Mari, en vista de su falta de uso. Se encuentra en la estrada de Tosu, junto a la nueva estación de metro de Ibarbengoa, y pertenece a la constructora Viviendas de Vizcaya. Empezamos a trabajar con dos objetivos:

1)    Trabajar en la huerta:

Aprender de agricultura, llevar hortalizas saludables a casa, trabajar en grupo, hacer auzolanas, comidas,… en definitiva, una intentona de recuperar la forma de vida popular de ese barrio.

2)   Una denuncia pública:

Hoy mas que nunca se escuchan palabras como sostenibilidad u ordenación del territorio; hoy mas que nunca destruyen las instituciones la tierra, la Naturaleza y sus recursos. En nuestro pueblo también.

La reserva de suelos de Getxo es realmente escasa: unas 335 Ha. De ahí apenas unas 154 Ha se encuentran sin riesgo de urbanizar, según el Plan General de Ordenación Urbana de 2001 (PGOU). Ahora, como es sabido, el nuevo PGOU esta en proceso, y dependiendo de él la reserva de la que hablamos podría ser urbanizada en los próximos años.

Esta superficie que mencionamos en buena medida podría cubrir la alimentación de l@s getxoztarras, es decir, es la garantía de la soberanía alimentaria del pueblo para los años venideros. No deberíamos olvidar que nos encontramos en un contexto de crisis energética; dicho mas claramente, de encarecimiento de los combustibles. Y hoy en día todos los vegetales que llegan a Merkabilbao dependen de los combustibles fósiles, bien para su producción, bien para su transporte.

Dicho esto, ¿Por qué la única alternativa que ofrece el Ayuntamiento de Getxo es la de construir? Los puestos de trabajo pueden constituir una razón. Está previsto en el nuevo PGOU, al parecer, un Parque Tecnológico en el sector de Tosu y Martiturri. Tecnología, innovación, crecimiento económico y empleo para l@s jóvenes cualificad@s del pueblo. Muy bonito, pero el hecho de hacer un polígono por si sólo no va a atraer a esas maravillosas empresas. Y además, la tecnología no se come.

Con la agricultura también se generarían puestos de trabajo, un montón si usáramos todos los terrenos disponibles en Getxo, hoy día baldíos, llenos de zarzas, esperando al cemento. Mediante los grupos de consumo l@s agricultores pueden vivir con dignidad, aunque, eso sí, los beneficios económicos son menores. Parece que la agricultura es cosa del pasado, pero teniendo en cuenta la crisis energética, tal vez debamos pensar en ella para el futuro.

Por todo lo dicho, a l@s jóvenes que andamos en la huerta de Tosu, construir una sola Hectárea más en Getxo nos parece una total irresponsabilidad. Precisamente, la campa que trabajamos tiene una Ha de superficie. Como muchos otros terrenos, hoy se encuentra en peligro de urbanización, ya que ahora se quiere hacer un parking disuasorio para poder justificar la estación fantasma de Ibarbengoa. Pues nosotr@s decimos que no, ¡nuestra campa va a ser la frontera del cemento!

 

¡Porque el dinero no se come, y porque la agricultura no es el pasado, sino el futuro!

Tosu Betirako!

El sireno de Getxo que canta … las verdades del barquero

25 Dic

Habló el sireno para decir muchas cosas, y ciertas. Se encuentra en tierra y a salvo. Así que el alcalde y la premurosa unidad anfibia se pueden quitar tranquilos las escafandras. Ahora la búsqueda corresponde a la eficiente unidad subterránea – los  “topillos” en argot profesional – y a la policía montada en poni del Ampurdá – que accedió encantada a colborar tras una llamada de la concejala de horroridad ciudadana.

El Olentzero deja  cara de puchero. Un sireno que ahora canta las verdades del barquero, pone en solfa las graves necesidades que asolan a los barrios y personas de Getxo, y alerta de una revisión del PGOU encaminada a culminar la deriva urbana que vive nuestro pueblo.

Este es el primer sireno que habla en la historia de toda la sirenidad documentada. Sus palabras nos exhortan a tomar las riendas del presente entre todos para no encontrarnos sin posibilidad de futuro. Para 2014.

Getxo ¿sostenible?

11 Jun

Reproducimos aquí un artículo del catedrático de la UPV-EHU José Allende publicado en Gara.

Getxo, ¿sostenible? 

Los comentarios y reflexiones aquí realizados son extensibles a otros muchos municipios de Euskadi que revisan su planeamiento municipal.

Se acaba de iniciar la revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Getxo (PGOU 2001) y, en el inicio de la «información y participación pública», aparecen indicios que encienden todas las alarmas. El comando itinerante «Destrucciones y Contratas» amenaza, de nuevo, el futuro del Municipio. En las sesiones de presentación del equipo redactor del Plan renace un tufillo desarrollista impenitente, difícilmente entendible en la actual coyuntura de crisis sistémica y estruc- tural que, evidentemente, afecta no solo al modelo de consumo y producción imperante, sino también al modelo urbano y de desenfrenada construcción de viviendas que tipificó las aberra- ciones urbanísticas de la burbuja inmobiliaria de décadas pasadas.

Sin embargo, el urbanismo hoy camina por otros derroteros bien distintos en los que el permanente crecimiento de la ciudad con más viviendas, más «unidades de ejecución», más suelo urbanizable, más destrucción del entorno son ya fines y objetivos relegados por otros que contemplan la visión integral de la ciudad y el territorio, la rehabilitación y renovación urbana, la regeneración, la remodelación y reestructuración, la recuperación del medio físico y natural, la calidad de vida del ciudadano…, todo ello muy lejos del «más y más grande», de la especulación urbana, del absurdo «crecer por crecer»… Nada físico puede crecer ilimitadamente y, en este caso, el Municipio de Getxo tiene unos límites físicos clarísimos. Su territorio está cada vez más urbanizado y ya queda muy poco suelo libre que, parece razonable, habría que proteger fuera de la vorágine especulativa.

El problema parece de tal gravedad que no sería en absoluto descartable que lo que el Plan nuevo tenga ahora que hacer sea desclasificar la enorme cantidad de hectáreas clasificadas como «urbanizables» por el anterior Plan de 2001, fecha esta en la que seguía eufórico el monstruo del boom inmobiliario. Volver pues a recuperar el suelo hoy clasificado como «urbanizable» por el desarrollista PGOU hoy vigente debiera ser una razonable y seria alternativa a contemplar. Sobre todo para los ocho años del horizonte temporal del nuevo Plan. Desde luego, parece injustificable clasificar ahora, en 2013, ni un solo metro cuadrado más de suelo urbanizable. Y esto es válido para Getxo, Berango, Sopelana, Urduliz…, municipios del entorno que disponen ya de una cifra bestial de suelo urbanizable en sus Planes o Normas vigentes, paridas antes de 2007 (¡inicio de la crisis!), bajo el síndrome de «Destrucciones y Contratas, SA».

El PGOU de Getxo, aprobado en 2001, en pleno desarrollismo, dispone de más de 2.500.000 m2 (250 Has) de suelo urbanizable…, es decir, ¡suelo para cementar el equivalente a 250 campos de fútbol como San Mames!

Además, las cifras de suelo urbanizable y para actividades económicas, en el resto de municipios del entorno citados, es altísimo, por lo que esa comarca no necesitará, al menos en la próxima década, ningún m2 más de suelo para viviendas o actividades económicas. Con la actual crisis, que teniendo características estructurales muy serias y profundas va para largo, habrá que replantearse muchas, muchas cosas. En este contexto el urbanismo de nueva construcción de ciudad al estilo de la escuela Oriol Bohigas, carece hoy de sentido. Aunque haya aún arquitectos que se resisten a la nueva visión del urbanismo… porque en realidad nunca han sido urbanistas.

La población actual de Getxo debe valorar seriamente si desea acabar ya con el poco suelo libre que le queda, en Azkorri, Andra Mari… hasta Sopelana, cuando además no existe presión de crecimiento vegetativo o natural alguno. Y, aunque existiera… ¿habría que cementar ahora el poco suelo libre que queda en el municipio? Es momento de repensar el municipio reconduciendo las reflexiones por la regeneración, rehabilitación y renovación urbana, potenciando la ocupación de viviendas vacías, la rehabilitación-transformación de los grandes inmuebles en apartamentos pequeños, alquileres con ayuda pública, redensificando ciertas áreas si fuera necesario, recuperando y manteniendo espacios naturales libres, de huerta, paseos rurales… Proteger, en definitiva, el escaso capital natural existente en la periferia norte. Getxo dispone ya de demasiado «suelo urbanizable» que se clasificó en plena época del boom inmobiliario, de desbocada especulación, que no ha sido aún de- sarrollado. Hoy estamos en 2013, con una crisis estructural, sistémica, que se consolida. Una clara tendencia al descenso vegetativo de la población, ratio migratorio recesivo, freno a la disminución del tamaño medio familiar (cuestiones económicas, paro… etc.). Hay una clara responsabilidad con las generaciones futuras y ahí radica la nueva lectura del desarrollo y urbanismo sostenible.

El PGOU debiera iniciar su andadura poniendo claramente en cuestión las propuestas desarrollistas del Plan de 2001. Pero también hay que cuestionar tanto las DOT aprobadas en 1997 (¡hace 16 años!), como el PTP del Bilbao Metropolitano aprobado también en 2006 bajo contextos económicos muy distintos a la situación social, ambiental y econó- mica de hoy, en 2013. Y ello se refleja, inequívocamente, en sus textos y prognosis, desfasadas y descontextualizadas. Ni crece la población, ni hay que hacer más viviendas o eufemísticas «unidades de ejecución» (en todo caso vivienda social de promoción pública), ni se ocupan viviendas vacías, ni se favorece y promociona el alquiler, ni las expectativas socioeconómicas son en absoluto favorables en los próxi- mos 8 años. Es momento, pues, para repensar el urbanismo y hacer una profunda reflexión colectiva para el horizonte temporal contemplado en el PGOU.