Archive | julio, 2016

Una nueva agresión y en Paellas

28 Jul

Es cierto que el lugar donde ha tenido lugar una nueva agresión a una mujer en Getxo carece de verdadera importancia. Aunque el que se haya producido otra vez una nueva celebración festiva de nuestro pueblo – y ya no sabemos las que van en este año – sí le añade motivo de reflexión. Como vecinas y vecinos de Getxo vamos a evitar pronunciamientos estandarizados y salidas institucionalizadas, porque a fuerza de ser estériles, casi se convierten en parte del problema más que la acción social necesaria. De momento queremos no convertirnos en heroínas a determinadas horas y en la gran mayoría de eventos en nuestro pueblo, en nuestro barrio, o incluso intentado llegar a nuestra casa.

Cada vez que tiene lugar una nueva agresión machista en Getxo, el ayuntamiento activa “un protocolo”, se suceden las declaraciones – que son la misma repetida varias veces hasta la siguiente ocasión de pronunciarse -. Parece saltar a la vista que el protocolo debe, de existir, activarse antes de que cualquier agresión se produzca.

Cada maltratador actúa, acude, participa, se sociabiliza, en actos como fiestas en un entorno muy de nuestro país y de nuestro pueblo: una cuadrilla, una asociación… Y si nos compete a toda la sociedad actuar al unísono, también es preciso la implicación de las asociaciones, de las cuadrillas, de los grupos donde el comportamiento de los agresores sea reprendido a priori y a posteriori. Que haya tenido lugar la última agresión a una mujer en la celebración de las paellas en Andra Mari, no ensombrece el meritorio esfuerzo y labor que la sociedad Itxas Argia viene desarrollando desde hace décadas para mantener una celebración popular y ligada al barrio de Andra Mari. Máxime cuando la agresión ha tenido lugar en un lugar que no está bajo la supervisión de la sociedad, sino del Ayuntamiento. Y no es menos cierto que las paellas han tomado un gigantismo – casi urbano y no menos de consumo de alcochol – que resulta dificilmente controlable. La ocupación del sotobosque causa todos los años pérdidas de pinos que acaban talados o quemados por las cuadrillas. Desde hace años venimos denunciando esto.

Al tiempo es preciso sólo un poco de sosiego: la seguridad nuestra tiene que venir de la propia sociedad getxotarra. Implementar medidas policiales es irresponsabilizarse, al tiempo que policializar – valga el palabro – en vano nuestros barrios. Hace falta una autogestión comprometida para garantizar en el entorno de cada cuadrilla, de cada colectivo, de cada asociación, la seguridad de todas nosotras. Quienes gestionan el espacio donde se produjo la agresión en Paellas deben responsabilizarse ante la colectividad. Y desde el ayuntamiento se tienen que tomar las medidas por fin para restringir la invasión de espacios protegidos y garantizar el compromiso colectivo de seguridad – esto es, valga la expresión, una petición retórica: la voluntad política está en las hemerotecas desde hace 9 años -. Así que la solución es ese necesario grado de autogestión para preservar que todas y todos podamos vivir una celebración en nuestro propio pueblo. Si no va a ser así, no merece la pena celebrar fiesta alguna.

Los mayores de la Nagusien Etxea de Romo se concentran contra el traslado a la nueva casa de cultura previsto por el ayuntamiento de Getxo

26 Jul