Archivo | mayo, 2013

Las plantas invasoras reconquistan el rio Gobela

27 May

Dejación de URA, ineficacia municipal…

 

Violencia en Getxo

10 May

El luctuoso suceso que acabó con la vida de un joven de 20 años tras una pelea de madrugada en un local en Getxo ha avivado el debate sobre la regulación normativa de lonjas  alquilados por cuadrillas de jóvenes en nuestros barrios.

Conviene antes de nada no confundir los árboles con el bosque, ni el ruido con las nueces de la realidad. No por legislar y dictar decretos, edictos, leyes, los hábitos y conductas sociales cambian. Si lo hacen, es para variar de lugar (ahí tenemos la prohibición de fumar en establecimientos y bares), no para erradicar ni  hábitos y aún menos las causas que los explican. Porque quizá nos enfrentemos en este  caso – y problamente en otros sucesos que no adoptan un final tan siniestro – a una violencia juvenil largo tiempo diagnosticada por sociólogos que alertan de una espiral social de creciente banalización del ser humano. Despedir de su trabajo, de su medio de subsistencia, a una persona tiene un coste en dinero: jamás fue tan barato; acabar con la vida de una persona tiene sólo un coste en tiempo: una condena efímera en relación a lo que es acabar con una vida; en nuestro pueblo se priva de vivienda: se deshaucia a gente cada mes, por un puñado de euros de deuda. Esos y otros mimbres tejen la banalización de las vidas, una violencia asentada cultural y políticamente que se hereda de generación en generación. Es obtuso obviar esta realidad impulsada desde arriba, desde los que legislan (baste recordar que está legislada por leyes, decretos…).

Hagamos un esfuerzo por pensar con seriedad. La violencia que ha acabado con la vida del joven de 20 años no puede erradicarla un edicto sobre lonjas juveniles, horarios o usos de antiguos comercios convertidos en txokos juveniles.

Y no es la única contradicción que aflora. No queríamos que la juventud bebiera en la calle. Había que sacar a la gente joven de la calle. La gente joven ocupó las lonjas de un comercio que agonizante sólo ve en las cuadrillas que alquilan los locales el modo de pagar su mantenimiento. Tampoco queremos a los jóvenes bebiendo en locales cerrados, pero parece sí interesar recaudar en impuestos por alcohol y tabaco lo que éstos se gasten en estos locales: fumar, beber mata, pero se incita y se cobra buen tributo.

Es cierto que desde hace dos años los vecinos denunciaban excesos y molestias en el barrio donde un joven de 20 años ha perdido la vida. Excesos y molestias.  Es preciso ahondar más en las causas que en en las formas de esta violencia que ha segado la vida de este joven. Los edictos, reglamentos que vengan después.