Archivo | septiembre, 2011

“Kafka en Kukutza “

23 Sep

Kafka en Kukutza

Por Ramón Zallo

El caso Kukutza ilustra sobre los inconvenientes de los engranajes automáticos del Estado de Derecho que, a falta de alarmas para el caso de resultados injustos cantados, pueden dar lugar a ignominias como la ocurrida con el cierre y destrucción de utillaje de un centro cultural autogestionado. Una larga trayectoria de labor cultural y social pegada a un barrio y a una activa generación joven ofrecía rocódromo, una escuela de danzas diversas, comedor vegano, escuela de circo, tatami, local de ensayo musical, local de teatro, biblioteca, sala de proyecciones, conciertos, galas de circo. Además tendrá consecuencias políticas al tratarse de un barrio con movimientos sociales muy arraigados y ahora torpemente agredidos. En Berlin hubiera sido impensable.

El resultado, por el momento, es el peor imaginable: una razzia contra la cultura de base autogestionada, que nos retrotrae a otro Alcalde de Bilbao, Castañares, que en 1981 quemó unos cuentos que no le gustaban. Este otro Bilbao intolerante también va a estar en nuestra imagen.

El proceso ha sido kafkiano. Un local abandonado que perteneció a un narcotraficante, décadas después, con la colaboración municipal y para un proyecto especulativo, vuelve a una empresa, Cabisa, vinculada a la promotora Castrum Varduliex, a la que un juez de Cantabria impide la construcción de unas viviendas previstas en Castro por manipulación ilegal del proyecto de reparcelación. Un círculo completo para un edificio condenado a pertenecer a empresas del inframundo y que se ha llevado por delante, con el concurso institucional, un proyecto cultural original y exitoso.

Se ha invocado la propiedad privada, y es razonable; pero se oculta que fue obtenida de un pelotazo auspiciado por el propio Ayuntamiento de Bilbao que, en ocasión del Plan General de Ordenación Urbana de 1995 y, desatendiendo a la Asociación de Vecinos de un barrio maltratado que pedía un uso social, recalificó un suelo industrial como urbanizable para mayor gloria de Cabisa que lo había adquirido como suelo industrial por dos perras (2,1 millones de € reza el valor actual en Hacienda). De esa tropelía municipal nace todo. La invocación de la sacrosanta propiedad privada sin límites sociales, no exonera de las responsabilidades que tiene el Ayuntamiento, al que le podían haber ayudado las otras instituciones, para el rescate de un edificio sin daño para el propietario (ni lucro).

A partir de ahí el engranaje automático. La empresa pide el desalojo; el alcalde que anda sobrado pierde el norte del otro Bilbao real con sus declaraciones; el Ayuntamiento otorga la licencia mientras ofrece a Kukutza la migaja de una ayuda para una migración en alquiler; el juez confirma el desalojo solicitado por el Ayuntamiento -la orden de derribo está pendiente- ; el Gobierno Vasco dice que es un proyecto interesante pero el Departamento de Cultura hace de Pilatos, a diferencia del otro Departamento, el de Interior, que pasa a la acción contundente, “profesional y proporcional” según Ares, asolando Errekalde durante un día entero. (Lo ví in situ a las 8 de la mañana del miércoles). A Kafka no se le hubiera ocurrido esta historia.

Un cierto concepto de ciudad y de cultura

Pero hay más. En la posmodernidad, se da prioridad absoluta, desde el nuevo concepto de branding y marketing de ciudades que compiten, a los centros de las ciudades en los que si bien y felizmente se recuperan espacios, se acumulan los equipamientos costosos y sin mucha cautela sobre su relación coste-rendimiento. Unos salen bien, otros no. También se da preferencia a zonas elegidas de desarrollo urbano, mientras otras quedan como periferias discriminadas. Es el caso de Errekalde. Los conceptos de equidad y de equilibrio se sacrifican a otras motivaciones que indican dos varas de medir la ciudad.

La estrategia cultural de todas las ciudades vasco-navarras a lo largo de las décadas de los 90 y 2000 ha sido fundamentalmente de equipamientos y eventos. Una estrategia cómoda para las autoridades porque ahorra tener que pensar en una estrategia cultural integral y, mediante edificación, el resultado es visible hasta para la posteridad. Donostia con su Kursaal y proyecto Tabakalera; Bilbao con su Guggenheim, Euskalduna y Alhóndiga a medio ocupar; Gasteiz que, además del Artium, parece que puso de acuerdo a sus élites para la ubicación de un Auditorio pero que la nueva Administración ha parado, al igual que KREA; Irunea y su Baluarte. A ello hay que añadir algunos eventos y festivales exitosos en torno al cine, al jazz o al rock. Obviamente también se hacen otras cosas –cluster audiovisual, Eszenika, Polo de Innovación Audiovisual de Zuatzu,…- pero quedan en penumbra frente al discurso del gran equipamiento.

Equipamientos todos ellos necesarios pero, por falta de un cuadro general y nuevas iniciativas, han sustituido a un proyecto estratégico cultural de ciudad o territorio. Bilbao/Bizkaia, por ejemplo, se ha dormido tanto en los laureles de la autocomplacencia, que no ha pensado en términos de futuro, y cuando ha empezado a hacerlo, solo se le ha ocurrido la repetición: otro Guggenheim y en lugar inadecuado. Posiblemente lo que falte sea reflexión sobre el tiempo actual, y eso que los sucesivos planes de cultura del Gobierno Vasco daban alguna pista. Quizás la larga crisis ayude a una mirada más productiva, creativa y micro para la cultura.

Como inciso permítaseme una reflexión política. Da la impresión de que, en lo que a hegemonía se refiere, el sorpasso que está en riesgo de sufrir el nacionalismo histórico responde a una inadecuación al espíritu de estos tiempos. Le está ocurriendo con el tema fiscal, o con el destape de lo que significaron las vacaciones fiscales, o con su falta de políticas ante la crisis, o la moderación autonomista, o el trato a Kukutza. Ello no hace previsible que, aquejados del mismo mal, los estatalismos de derecha o izquierda se beneficien y, en cambio, sí lo haga el nacionalismo de izquierda cuyo déficit programático es más que notorio pero lo suple con conexión con las sensibilidades sociales: atención a los de abajo, a la indignación, a la reclamación de soberanía….Nuestras élites o bien han perdido el norte en proyectos o han perdido pie respecto a una ciudadanía decepcionada o las dos cosas.

El Ayuntamiento no ha sabido entender que Kukutza es un vivero de creatividad a potenciar, y parte de eso que Richard Florida llama clase creativa como pilar de tres Ts: tecnología, talento y tolerancia. La tecnología se refiere a la innovación; el talento a las personas en ocupaciones creativas, ya sean ingenieros, artistas o científicos; la tolerancia, medida a través de un índice de presencia en un barrio o ciudad, de bohemios, culturas, gays, contracultura etc, Todo ello configuraría un ecosistema que atrae al talento y potencia la creatividad. Con todas la limitaciones de ese modelo, y son muchas, rescata un concepto de cultura que va más allá de las expresiones clásicas en las que algunas autoridades están ancladas en clave elitista, para abrirse a nuevas expresiones creativas nacidas de mix y de encuentro social, especialmente útiles para nosotros los vascos, en trance de identidad en construcción, integradora de herencia y cambio.

¿Y si cambiamos el chip? Empecemos por rectificar con Kukutza entendiéndolo como un bien cultural protegible.


Artículo aparecido en El Correo (23/09)

Ramón Zallo es licenciado en Derecho y en Economía por la Universidad Comercial de Deusto, y doctor en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco. Es autor de varios libros sobre economía y política de la cultura y la comunicación, tanto teóricos como aplicados a los casos español y vasco. Ocasionalmente realiza análisis políticos en la prensa. Actualmente es Catedrático de Universidad en el Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la UPV-EHU.

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“Retirada” del peligroso bidegorri en Andra Mari

21 Sep

Al parecer, el ayuntamiento tiene previsto eliminar el peligroso bidegorri de Zientoetxe, en Andra Mari. Tras meses de informes negativos de la policía municipal, advertencias y propuestas alternativas tanto vecinales como de trabajadores de Eusko Tren, según pueblica hoy El Correo, tras estudios técnicos recientes, el polémico bidegorri será retirado. Cabe preguntarse dónde están los estudios técnicos que avalaron el bidegorri ahora en teoría retirado – a falta de una conformación oficial – y la cuantía del gasto en un proyecto a todas luces innecesario y peligroso. ¿responsabilidades? De momento persisten tramos peligrosos en otros punto de recientes bidegorris, como el tramo que atraviesa una rotonda – frente a la iglesía del Redentor – que atraviesa además la entrada y salida del barrio de Aldapas

Movilizaciones en favor de una Kultur Etxea en Romo, no un rascacielos

15 Sep

Vecinos de Romo prosiguen con sus concentraciones en favor de una Kultur Etxea en su barrio dimensionada y sostenible, frente al proyecto impuesto por el ayuntamiento al que califican de “rascacielos”. El viernes 16 de septiembre tendrá lugar a las 20:00h en la plaza de la estación de Las Arenas una nueva concentración donde proseguirán con la recogida de firmas en favor de una Kultur Etxea.

Acampada contra el Plan Territorial Parcial en Andra Mari

15 Sep

Como adelantábamos en el post anterior, del 8 al 11 de septiembre tuvo lugar la acampada en Andra Mari contra el funesto Plan territorial Parcial (PTP) que quiere convertir Uribe Kosta en un continuo urbano al feliz albor de la especulación inmobiliaria y política. La asamblada contra el PTP levantó un campamento que durantes cuatro días albergó talleres de agricultura – la que los diferentes partidos y las grandes inmobiliarias desean desterrar de Andra Mari -, charlas sobre el presente y necesario futuro de nuestros pueblos, y debates participativos con vecinos y colectivos de diversas sensibilidades.

Andra afronta la inauguración de la mastodóntica estación de Ibarbengoa (cerca de 50 millones de euros invertidos). Esta tiene como fin servir de adelanto al plan territorrial que prevé alrededor de 9.000 viviendas en diversas fases a lo largo de los próximos años. Siendo las grandes constructoras (Ferrovial, Metrovacesa, Viviendas de Vizcaya..) poseedoras de gran parte de los terrenos, el cálculo de la operación a 4.365 euros el metro en este momento (septiembre 2011, datos de Fotocasa) sigue resultando sabroso. Máxime si se tiene en cuenta que la expropiación rondaría la cifra de 130 euros por metro a los baserritarras de Andra Mari – llamados especuladores por diferentes portavoces de diferentes partidos políticos -.

Debido al rechazo social, el camino para urbanizar Andra Mari ha tomado otro meandro político: el parque tecnológico que albergará millones de empleos copa todo el sector de Martiturri, nada menos que 60 hectáreas. Esto supondría que una vez derrivados sus caseríos, y aunque el parque no tuviera viabilidad, todo el sector sería pasto urbanizable.

De las reflexiones habidas en la acampada que ocupó los terrenos de Viviendas de Vizcaya, surgen necesidades que nuestro pueblo debe abordar: la defensa de un Andra Mari agrícola como parte de nuestra memoria reciente y nuestro necesario futuro; el replanteo del modelo de desarrollo socio-político que acabará imponiéndonos si no nos imponemos a él; la urgente autoorganización vecinal y social frente a unos poderes locales y provinciales que se sustentan en el mortuorio sistema de la especulación como vía de mantenimiento de un status quo que comprobamos se desmorona.

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PD: Algún ilustre agente de la autoridad hubiera gustado fotos de rostros. Cumpliremos su voluntad en un siguiente post con el rostro de… la luna que rima con Fuenteovejuna.