Catastrazo municipal o catas-atraco en Getxo

16 Nov

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El colectivo vecinal AUZOKIDEOK denuncia el aumento indiscriminado del IBI en los barrios de Getxo, muy superior al anunciado por el ayuntamiento de Getxo y la Diputación. El IBI viene siendo en algunos barrios motivo de escándalo, al cobrar desde hace años el ayuntamiento por urbanos terrenos y patrimonios que son reconocidamente rurales. El “catastrazo” actual añade aún más dolo a todo el barrio de Andra Mari. Pero es que otros barrios lo son aún más, si cabe, donde se dan disparatados e injustificados aumentos de hasta el 99% en el recibo anual del IBI. Sorprende que todo un ayuntamiento como el de Getxo, esté embarcado en proyectos insignia multimillonarios – Antzoki, Punta Begoña, Kultur Etxea Romo…- ,  que aumentará significativamente sus ingresos, a costa de vecinas y vecinos que cada vez reciben peores servicios como en el caso de las limpiezas viarias, el mantenimiento general del pueblo, además de otros de índole social. El barrio más agraciado en Getxo ha tenido una mínima subida del 22%.  Este explosivo aumento del IBI en Getxo viene precisamente cuando el valor real de las viviendas ha bajado, tras el pinchazo de la burbuja por la que apostaron promotores e instituciones, desde las provijnviales hasta la local. En buena lógica, si el “valor” de las viviendas en la totalidad de los barrios de Getxo ha bajado, el valor catrastal, y por ende el IBI, debieran bajar. Esta amarga guinda, en forma de nueva subida impositiva, consuma una politica del camuflaje, pues evidencia el fraude de las instituciones en la defensa del “derecho a la vivienda”.

Un mega centro en Berango puede dar la puntilla al comercio de Getxo

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Lugar donde se ubicará el macro centro comercial en Berango. Foto: Carlos Zarate. Deia

No puede pasar desapercibida una noticia publicada en diferentes medios pero experimentada en carne propia por cientos de familias en Getxo: nuestro municipio cuenta con la mayor carestía de la compra diaria de todo el estado. El estudio que ha publicado la Unión de Consumidores revela algunas claves que son, a su vez, consecuencia de una deliberada política local, provincial y autonómica que ahora se manifiesta en todas sus consecuencias. El informe destaca que la concentración del comercio local en pocas grandes superficies posibilita que los precios estén deliberadamente mantenidos al alza, dado el carácter de “alto poder adquisitivo de media” de municipios como Getxo. Casualmente esta noticia viene con la próxima aparición de un nuevo macro centro comercial en Berango. ¿Más leña para el fuego al comercio local y a la carestía de la vida? Pues parece, según los datos, que sí.

Es una obviedad que las instituciones vascas tomaron, hace unas décadas, la decisión política de apostar por las grandes superficies controladas por una o dos grandes cadenas. Todas actuaron como arrastreros marinos de red pelágica sobre las economías locales. Getxo y sus comerciantes ya ni se relamen las heridas de la apuesta institucional por depredadores como el complejo Artea. A fuerza de convertir los municipios antes activos en páramos, el gobierno vasco venía reflexionando en la necesidad de cambiar de paradigma. El ayuntamiento de Getxo quiere moverse en esa dirección, aunque con más prosodia que verdadera intención. Producto de esa pusilanimidad y del plegarse al poder que las pocas grandes cadenas han creado localmente en Euskadi, ahora vienen sus vívidas consecuencias: carestía de vida, desaparición de tejido económico, precarización laboral rayana en la exclusión social, pérdida de espacios y saberes agro ganaderos y ambientales de tradición generacional en los pueblos de nuestra comarca.

La construcción de un mega centro comercial en Berango ahonda en la dirección equivocada. ¿Por qué? Es una huída hacia adelante. Un pelotazo descomunal. El gestor que se ha hecho con los terrenos arrendará a gestores que a su vez ofrecerán a grandes superficies comerciales: la operación puede suponer unos 20 millones de euros de plusvalía neta. Estos terrenos, antaño rurales son hoy urbanos gracias la modificación del Plan Urbano con la aquiescencia de determinados partidos. La empresa que gestiona la operación está ligada al partido en el poder en Berango, en Getxo, en Bizkaia y en Euskadi.

La modificación del plan urbano que permite este macro centro se aprobó en 2013. Sorprende que ahora, ya con las excavadoras perforando un paraje rural, se alcen voces que poco dijeron hace tres años.

Que el macro centro en Berango pretende captar al consumidor rotante de Getxo parece obvio. También al de Sopela. Y al de la conurbación que puede ser Barrika-Urduliz-Sopela-Berango-Getxo. En su descargo, el ayuntamiento de Berango aducirá que no hay economía local que pueda destruirse en su pueblo por cuanto nada queda de ella, salvo bares. Pero Getxo sí va a recibir un golpe económico, aún por determinar, que va en la dirección contraria a la reactivación de su economía local. Pero lo llamativo es que áreas y comunidades como Sopela, Barrika, Urduliz, sufrirán un castigo en su tejido económico semejante. Saber hacer de unas instituciones en manos de los mismos gestores.

De entre esos gestores sobresale la consejera de Ordenación territorial del Gobier no vasco. Reconoce que Euskadi, sin ser el Levante peninsular, ha colmatado su territorio; el bien más esencial: el suelo, la tierra. Doblemente sorprendente, especialmente la clarividencia del evidente diagnóstico que venimos denunciando desde hace décadas, y la valentía de llamar a un cambio de rumbo en un país tan pequeño como el nuestro. La consejera avanzaba que habrá un cambio de dostrina en las directivas de ordenación territorial en marcha. Los gestores del macro centro de Berango, y sus aprovadores le dan la espalada a la consejera, y hace bueno el lema de aquella afición bética cuyos gestores nuestros pueden cantar en sus txokos de referencia: viva er desarrollo y er pelotazo manque pierda.

Una nueva agresión y en Paellas

28 Jul

Es cierto que el lugar donde ha tenido lugar una nueva agresión a una mujer en Getxo carece de verdadera importancia. Aunque el que se haya producido otra vez una nueva celebración festiva de nuestro pueblo – y ya no sabemos las que van en este año – sí le añade motivo de reflexión. Como vecinas y vecinos de Getxo vamos a evitar pronunciamientos estandarizados y salidas institucionalizadas, porque a fuerza de ser estériles, casi se convierten en parte del problema más que la acción social necesaria. De momento queremos no convertirnos en heroínas a determinadas horas y en la gran mayoría de eventos en nuestro pueblo, en nuestro barrio, o incluso intentado llegar a nuestra casa.

Cada vez que tiene lugar una nueva agresión machista en Getxo, el ayuntamiento activa “un protocolo”, se suceden las declaraciones – que son la misma repetida varias veces hasta la siguiente ocasión de pronunciarse -. Parece saltar a la vista que el protocolo debe, de existir, activarse antes de que cualquier agresión se produzca.

Cada maltratador actúa, acude, participa, se sociabiliza, en actos como fiestas en un entorno muy de nuestro país y de nuestro pueblo: una cuadrilla, una asociación… Y si nos compete a toda la sociedad actuar al unísono, también es preciso la implicación de las asociaciones, de las cuadrillas, de los grupos donde el comportamiento de los agresores sea reprendido a priori y a posteriori. Que haya tenido lugar la última agresión a una mujer en la celebración de las paellas en Andra Mari, no ensombrece el meritorio esfuerzo y labor que la sociedad Itxas Argia viene desarrollando desde hace décadas para mantener una celebración popular y ligada al barrio de Andra Mari. Máxime cuando la agresión ha tenido lugar en un lugar que no está bajo la supervisión de la sociedad, sino del Ayuntamiento. Y no es menos cierto que las paellas han tomado un gigantismo – casi urbano y no menos de consumo de alcochol – que resulta dificilmente controlable. La ocupación del sotobosque causa todos los años pérdidas de pinos que acaban talados o quemados por las cuadrillas. Desde hace años venimos denunciando esto.

Al tiempo es preciso sólo un poco de sosiego: la seguridad nuestra tiene que venir de la propia sociedad getxotarra. Implementar medidas policiales es irresponsabilizarse, al tiempo que policializar – valga el palabro – en vano nuestros barrios. Hace falta una autogestión comprometida para garantizar en el entorno de cada cuadrilla, de cada colectivo, de cada asociación, la seguridad de todas nosotras. Quienes gestionan el espacio donde se produjo la agresión en Paellas deben responsabilizarse ante la colectividad. Y desde el ayuntamiento se tienen que tomar las medidas por fin para restringir la invasión de espacios protegidos y garantizar el compromiso colectivo de seguridad – esto es, valga la expresión, una petición retórica: la voluntad política está en las hemerotecas desde hace 9 años -. Así que la solución es ese necesario grado de autogestión para preservar que todas y todos podamos vivir una celebración en nuestro propio pueblo. Si no va a ser así, no merece la pena celebrar fiesta alguna.

Los mayores de la Nagusien Etxea de Romo se concentran contra el traslado a la nueva casa de cultura previsto por el ayuntamiento de Getxo

26 Jul

Acampada en Iturribarri

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Los componenetes de la asociación de vecinos de Iturribarri anuncian una acampaada reivindicativa  los días 1 y 2 de julio, enportesta por el plan de urbanización que permitirá la construcción a inmobiliarias implicadas en casos de corrupción urbanística junto con el ayuntamiento de Getxo de la cosnrrucción de 500 viviendas en el último lugar de tierra fértil que quedaba en Algorta.

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Ocho años después en la plaza de San Nikolas. O a buenas horas …

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Va a hacer 8 años desde que unas decenas de personas en el barrio algortarra de San Nikolas alzaran su voz contra el despropósito de tamaño que adquiriría el Getxo Antzokia: la alteración de tráfico y urbana que acarrearía, la consiguiente  eliminación de una plaza con su kiosko popular, el coste y las consecuencias sociales y culturales de una inversión en un equipamiento semejante. Hosteleros, comerciantes se pusieron de perfil ante las reivindicaciones de los vecinos, confiando en las mejoras ofrecidas por la concejalía de comunicación del ayuntamiento, y el alcalde a su cabeza. El  objetivo de estos no era más que el de cortar toda posible vinculación de comerciantes con la emergente asociación vecinal. Ese distanciamiento se ha revertido en amarga decepción para algunos de aquellos comerciantes:  sufren hora las barreras arquitectónicas que les genera ahora serios problemas de acceso y ubicación hacia sus establecimientos. Su silencio y confianza durante 8 años en las promesas adobadas de meros eslóganes del ayuntamiento, se traducen ahora en toda su amarga realidad. Aquellos silencios de hace 8 largos años traen estos vientos ya irremediables.

Obviamente no se trata de dictaminar quién tenía o no razón en su día ni a día de hoy; se trata de convencernos de que la unión vecinal frente a un problema común se rompió por cálculos que ahora se evidencian equivocados. Alguien llega  8 años tarde pidiendo la solidaridad de los getxotarras, y de los de los vecinos de San Nikolas en particular. Y sobre todo a los vecinos de la calle Obispo Etxeandia que incluso pleitearon con el ayuntamiento debido a las proporciones del aglomerado del Antzoki. Perdieron el pleito. Sin embargo las personas que denunciaron la necesidad de un Antzoki, pero no de un despropósito así, ganaron la batalla de la verdad: el antzoki era un fraude destinado a sangrar nada menos que 7.000 millones de pesetas, como chanchullo inmobiliario burbujeante, sin la menor consideración por la cultura, tomada ésta como falaz excusa. Las cifras que el alcalde ha tenido que desviar en los últimos años de partidas de otra índole, en torno a 24 millones de euros, para cuadrar la magnitud de una obra semejante, muestran el negocio existente y el déficit que otras cuestiones de índole social sufren por su causa en Getxo.

La petición de algún comerciante para recuperar el kiosko es legítima. Pero cabria preguntarse, volviendo a la lucha de vecinas y vecinos que no fueron secundados por hosteleros y comerciantes precisamente sobre el kiosko eliminado, si es oportuna hoy. Era hace 8 años cuando fue necesario sacar la plantilla de firmas. En su día la recién nacida Asociación de Vecinos de San Nikolas la sacó: más de 2.000. En sólo una semana.

Al margen de las reclamaciones legítimas que ahora proponen hosteleros y comerciantes en San Nikolas, la lección la da el tiempo para el  presente y el futuro: los intereses se han de defender colectiva y de forma asociativa.

 

 

Andra Mari está de fiesta

7 May

el 6 de mayo hizo 154 años de la muerte de Henry David Thoreau, que también tiene su casa Walden en Andra Mari, y hoy dia 7 comienzan las fiestas del barrio.

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